
Algunas novias sueñan con llegar al gran día en un antiguo carruaje de Cenicienta. A falta de carroza de cuento de hadas lo que más se acerca a ella es un coche antiguo de esos de principio de siglo que de alguna manera logra sostener el cuento en pie. Pero en los tiempos que corren y dado que muchas parejas deben comenzar a reducir gastos, muchas novias optan por hacer a un lado el sueño para apoyar los pies sobre la tierra.
Pero en este día único en la vida no hay porque desechar los caprichos en un abrir y cerrar de ojos, en especial cuando hay algunos opciones al alcance de la mano. Porque hay vehículos para todos los gustos que sin duda se ajustarán a las necesidades de cada novia. ¿Queréis conocerlos?
Para comenzar, los coches clásicos que también son llamados “vehículos emblemáticos o representativos” de una época, por lo general, son autos antiguos y en algunos casos hasta históricos y representan como ningún otro el espíritu de las bodas más románticas. Por supuesto, además son glamourosos y elegantes.
Dentro de esta categoría están los más modernos, que incluso cuentan con sistema de aire acondicionado, y los más viejos a los que no les podemos pedir grandes comodidades.
Las más atrevidas pueden animarse en cambio con un coche de caballos. Sí, una calesa conducida por un chofer y tirada por unos cuantos caballos. También están las que eligen los clásicos descapotables, siempre tan sofisticados y lujosos, que os trasportarán en vuelo directo a los años ´50. Estos autos son espaciosos e ideales para las fotografías.
Subiendo un escalón hay dos opciones: los coches ejecutivos y las limusinas. En cuanto a los primeros, son confortables, lujosos y por lo general económicos, algo que no sucede con las limusinas, que son caras aunque muy atractivas pues cuentan con barra de bar, televisor y capacidad para 10 personas.
Aunque más clásico que un tractor de aldea o un Quad rural... Compruébalo tú misma: