
En las últimas décadas se ha ido retrasando la edad en la que los novios deciden casarse. Ya no es común que las bodas se celebren cuando la pareja tiene 20 o 22 años sino casi cuando rozan los 30. Y en algunos casos más…
Hay muchas razones por las que se ha retrasado el matrimonio, algunas teorías más sociales descansan en la falta de madurez, las imposibilidades económicas o el ascenso profesional. Mientras que en otros casos se debe a que hoy son muchas las parejas que eligen probar la convivencia antes de dar el sí definitivo. El caso es que sea por la razón que sea en muchos casos las bodas se han ido retrasando, de ahí que
también las despedidas de solteros hayan sufrido algunos cambios.
Sí, ha cambiado la forma de festejar. Si hace un tiempo la tradición sugería una despedida de soltero a toda marcha y de la mano de disfraces y mucho alcohol hay quienes hoy eligen opciones más tranquilas quizá debido a que la edad da paso a cierta tranquilidad y entonces nada mejor que pasar una despedida entre amigos recordando viejas épocas.
Claro que no hay una regla que impida una u otra elección y es por eso que el tipo de despedida dependerá de cada novio. Puedes descostillarte de risa, bailar hasta el amanecer, contratar un stripper o beber hasta la eternidad. O quizá prefieras un viaje entre amigos para pasar lo que será tu último fin de semana de soltero. Esta opción es cada vez más elegida por los que se sumergen en las profundidades de la década de los 30. Lo importante es que esa la elección que sea el novio o la novia se sienta a gusto con el festejo pasando una velada única junto a las personas que os han acompañado a lo largo de sus vidas.