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Damas de honor. Tus grandes aliadas el día de tu boda.

febrero 21, 2019 0 Julieta
damas de honor

🔊 Escucha a Julieta contándote este POST:

No dejo de ver el vídeo en el que le digo a mis amigas que me caso. También te digo que desde entonces tengo una frase que resuena en mi cabeza y que no puedo quitármela ni con agua caliente: Damas de honor.

Damas de honor. Han dicho “Damas de honor”. Yo ni me lo había planteado. ¡Ni siquiera sabía que funciones tenía una dama de honor! Cuando termine de organizar mi boda creo que tendré como mínimo un Máster y dos doctorados. 🙂

Aunque no conocía las funciones de las damas de honor, ahora creo que si muchas novias lo supieran no lo dudarían ni un segundo:

– Mis damas de honor vendrán conmigo a elegir mi vestido de novia. Esto puede ser una experiencia única. No sé si será buena idea o mala. Las damas de honor deben ser sinceras, y mis amigas de eso saben un rato. Si tuvieran la mitad de delicadeza para decirlo sería perfecto…

Me ayudarán con la organización previa a la boda. Son tantas cosas las que hay que ver y preparar que unas cuantas manos nunca están de más.

Me ayudarán a vestirme el día de la boda. No puedo dejar de pensar en ese momento porque he visto unas fotos en una boda de BrunSantervás que me tienen loca. Las damas de honor vistiéndose con la novia¡¡Yo las quiero!! 

Serán mi paño de lágrimas. Estoy segura que con tanto estrés pasaré de la risa al llanto en cuestión de segundos. Me convertiré en la versión nupcial del Doctor Jekyll y Mister Hyde con la ventaja de que ellas me querrán igual.

– Las damas de honor se convertirán en una mezcla de Doraemon y McGiver. Sabrán sacarme de un lío en menos de nada. Harán con un tenedor un imperdible o con una pinza arreglarán un pinchazo del coche. Hasta si me apuras, sacarán de su bolso un coche de caballos por si pudiera hacer falta.

– Y sobretodo…. ¡¡me organizarán la despedida!!… Aunque miedo me da cuando llegue el momento de contaros ese momento… seguro que ya están con la cuenta atrás.

Definitivamente, es una idea genial. A ver si opino lo mismo cuando empiece a elegir los vestidos para ellas. Esta semana me pondré a verlos. ¡Deseadme suerte! 🙂

Fdo: Julieta 😉

Si tu también sueñas con una foto increíble con tus amigas mientras te ayudan a vestirte de novia, no lo dudes, déjanos tus datos y consíguelo!


Me caso, cuándo y cómo decirlo de forma original.

febrero 11, 2019 0 Julieta
me caso

🔊 Escucha a Julieta contándote este POST:

La decisión está tomada, ¡nos casamos! y es una noticia que no puedo callarme (como si pudiera estar callada muy a menudo, jejeje), y mi duda es ¿cuándo puedo empezar a decir que me caso? Además, ¡quiero hacerlo de forma ORIGINAL!

Me caso… ¡y ahora toca decirlo!. Cierto que sólo tengo la pedida de mano, pero necesito hacerlo más real. Necesito gritar a los cuatro vientos la noticia de nuestra boda,… así, en plan Titanic en la proa del barco. Pero mi chico dice que esperemos un poco para decírselo a la familia.

Bien, creo que tiene razón.

¡Menos mal que mis mejores amigas técnicamente no son de la familia! Así que hoy quedé con ellas para soltarle el bombazo de nuestra boda. Llegó el momento de decir que me caso. 🙂

Pero antes, me estudié bien las situaciones en las que no debo decir que me caso, bendita web de Bodas.net (sospecho que entre esta página y yo existirán grandes momentos):

– No contarlo en la boda de una amiga. “Correcto”. Hoy no se casa ninguna de ellas.
– No contarlo cuando me den una mala noticia. “Correcto” Todo está bien, de lo contrario ya me lo hubiesen contado por Whatsapp.
– Contarlo cuando sea oficial. “Correcto”, y más a partir de hoy.
– No hacerlo en redes sociales. La cafetería no es una red social. “Correcto”
– En una reunión de trabajo. “Correcto”, hoy toca cañas, de trabajo está prohibido hablar.

Ellas están siempre dispuestas y siempre quedamos sin necesitar ninguna excusa, pero hoy le propuse reunirnos para grabar un vídeo para subir más adelante a Instagram. ¡Mi sorpresa está en marcha! Quedamos en una cafetería y nos pedimos unas cañas… ¡¡estas chicas no se enteran de nada y yo más nerviosa que Frodo en una joyería!!

Entre charla y charla ponemos el móvil en “modo selfie”, le damos al botón de “REC” y nos empezamos a mirar todas sin saber qué decir exactamente en el vídeo…. Bien, llega el momento de decir que me caso, llega mi momento, ¡actúa la actriz principal!… “¡¡¡CHICAS, QUE ME CASO!!!”

De repente en la pantalla del móvil empiezo a ver caras de sorpresa y alguna que seguía atusándose el pelo y mirando a cámara sin enterarse de qué iba la historia (¿a qué vosotras también tenéis una amiga así?). Tuve que volver a gritar: “¡¡QUE SÍ, QUE ME CASO!!”

Se giraron hacia mí y me preguntaron si les estaba tomando el pelo y al decirle que no, empezaron a preguntarme un montón de cosas todas a la vez: “¿CUÁNDO?”, “¿DÓNDE?”, “¿CON QUIÉN?”… (vale, esto último no me lo preguntaron, quizás exagero un poco), “¿PODEMOS SER LAS DAMAS DE HONOR?”… ¡qué locura!

Después de muchos abrazos, besos y brindis ¿sabéis qué? Me quedo con el mejor recuerdo. ¡¡Tengo un vídeo en el que le digo a mis mejores amigas que me caso!! Hay una cosa que está clara: no importa cuándo digas que te casas, lo importante es que lo hagas de forma que lo recuerdes toda tu vida.

Fdo.: Julieta 😉

 

Si tu también crees que tu boda es algo que quieres recordar toda tu vida, nosotros tenemos lo que necesitas, cubre el formulario y te informamos!!


Pedida de mano. ¡Método infalible!

febrero 5, 2019 0 Julieta
pedida de mano

🔊 Escucha a Julieta contándote este POST:

Aquí estoy contando mi historia… ¡POR FIN! Ya pensaba que a este paso jamás os contaría que me caso. Y es que el cabezón de mi chico se empeñaba en que nos podíamos casar así, ¡sin pedrusco ni pedida de mano! ¡Qué ingenuo!

Es cierto, pude haber sido yo la que le pidiera matrimonio, pero ¡es que me hacía tanta ilusión una pedida de mano tradicional! Así que os cuento cómo fue todo, por si sois de las mías.

Después de haber parado para coger una hamburguesa, y en un momento super-romántico con la barbilla manchada de ketchup, surgió de casualidad la conversación de la boda. Bueno… vale… digamos que yo la encaminé de manera muy sutil y disimulada diciendo algo así como… “Cariño ¿¿no crees que sería hora de ir casándonos y hacer una FIESTA con los AMIGOS??”*

*Atención chicas… si alguna quiere seguir mi técnica, es muy importante que al decir esta frase subáis el tono en las palabra FIESTA y AMIGOS… así os aseguraréis que la respuesta sea “SI”. Al resto de la frase no le harán ni caso, ¡comprobado!

Superado el primer momento y creyéndose él que todo estaba hablado, comenzó mi “acoso y derribo” particular para conseguir la pedida de mano soñada.

Hace unos meses que mi chico y yo decidimos vivir juntos… así que esto jugaba a mi favor. Me pasé las siguientes semanas convertida en una auténtica Jennifer López pero con el culo menos respingón. Todo el día cantando “Y el anillo pa’cuandooooo”, en la ducha “Y el anillo pa’cuandooooo”, al lavar los platos “Y el anillo pa’cuandooooo”. Lo reconozco, fui muy cansina hasta para mi, ¡pero tenía que conseguirlo!¡Quería casarme y empezar a organizar mi boda ya!

A mis vecinos mis dotes vocales tampoco le convencieron mucho, no entiendo el porqué, pero aún así, sin quererlo, fueron mis grandes aliados para conseguir mi misión. Nos (Le) dejaron una nota en el ascensor pidiéndole a mi chico que, por favor, me pidiera matrimonio de una vez… o eso o la pedida de mano me la haría el vecino del segundo con tal de que me callase. Supongo que este fue el empujón que necesitaba, no sé si por vergüenza ajena, pero funcionó.

Así que llegó nuestra gran noche. Un sábado me pidió que me pusiera guapa (anda que tiene un tacto este hombre…. con lo bien que hubiese quedado diciéndome “guapa, ponte algo bonito que salimos a cenar”) pero bueno… No se lo tuve en cuenta porque al fin y al cabo quería ser la novia perfecta en una noche de pedida de mano perfecta. Me puse un vestido precioso que hacía meses que no me lo ponía, y que, debe ser de tanto meterme en el papel de Jennifer López, casi no me entraba el culo en él, pero finalmente, metiendo barriga y aguantando respiración hasta ponerme morada lo conseguí. 😀

Nos fuimos a cenar al Restaurante O Lugar, uno de nuestros restaurantes favoritos desde que empezamos a salir. Allí entre langostino y langostino, yo parecía un agente de la CIA intentando detectar movimientos extraños para ver si llevaba la mano al bolsillo o algo… pero nada… allí todo era normal. Así que cansada de la misión espía (y de mantener la respiración para no hacer saltar la cremallera del vestido) decidí levantarme al baño y abandonar mi puesto de vigilancia. A mi vuelta, mientras caminaba colocando mi vestido para conseguir respirar un poco, allí lo veo. Sonriendo, con un ramo de rosas, rodilla hincada en el suelo y anillo en mano. Y yo allí…. con el rimmel corrido, llorando de los nervios y más roja que un guiri en Mallorca, pero feliz, ¡por fin, por fin nos casamos! Ahora sí, me han pedido la mano ¡COMIENZA LA GRAN AVENTURA DE NUESTRA BODA! 

Fdo. Julieta <3 :*

Y si a ti también te pidieron la mano… ¡¡no lo dudes ni un segundo!! Ponte en contacto con nosotros 🙂